Indudablemente, LA DECIMA VITTIMA es hija de su tiempo (1965), tanto tanto que ahora, vista a los ojos de 2012, quizás no pasa de ser, digamos, un cóctel de pedantería, farsa y, porque no decirlo también, hasta de cachondeo. Y es que hay que ir ya a los libros de historia para tratar de entender el porqué se hacían este tipo de películas y, sobre todo, las motivaciones e intenciones de los directores embarcados en estos proyectos. Pero hay algo que es indudable: a pesar de todas estas pegas, es un film que está hecho con un ojo puesto en el comic de esos días y que, desde luego, no aburre por lento. Petri sabe sacar algo de petróleo donde, desgraciadamente, poco hay, al menos con el espíritu en el que se cuenta una historia que, contada de otra forma, quizás podría haber dado un juego con más impacto. Historia futurista (no muy lejana en el tiempo, podríamos ver una sociedad donde el asesinato está regulado por el estado y forma parte de un juego patrocinado por marcas comerciales en poco tiempo) que cuenta con un una virtud: su pareja protagonista. Ursula Andress enseña palmito sesentero ultra pop (eso era una mujer y no esos palillos con cara de besugo que acostumbran a poner por aquí, que lo único que dan es ganas de darles un bocadillo) y un rubio Marcello Mastroianni ( oh...il bello Marcello)que , como siempre, está más que bien, aunque se tome su personaje un tanto a la fresca. Quizás el divino Marcello ya se daba cuenta de que este proyecto solo era una de esas bromas que siempre tenían de fondo la Ciudad Eterna y que siempre estaban envueltas en nubes y nubes de paparazzis, siempre a la caza de la estrella del momento (y si era extranjera, mejor). La dolce vita, vamos.
Me olvidaba comentar que la banda sonora (excelente, por cierto) es de Piero Piccioni (como no podría ser de otra forma) y, según cuenta la leyenda, tiempo después hubo una banda de rock de tintes oscurotes que tomaron el nombre de esta película para su proyecto musical y que ahora forman parte del olímpo musical alternativo (del de verdad, como los grumitos del Cola Cao) de este país.
No me negarán que la foto es ultra cool.............